Miercoles 22 de Febrero de 2012
Buenos Aires - Argentina
Temperatura 20ºC - Algo nublado - Humedad 64%
Opinión
21 de diciembre de 2011
Editor Responsable
Comunero Junta Comunal 5
Se va un año que no queremos borrar de nuestra memoria. Tal vez, si me apuran un poco, diría que fue el mejor año en lo que respecta a la militancia. No recuerdo un año tan intenso y tan fructífero a la vez. Justamente cuando se cumplen 10 años de otro año intenso pero tan trágico y aciago, como los polos opuestos de una misma historia.
¿Qué ha pasado para que en menos de diez años esto sea una fiesta popular o una manera muy distinta de cerrar el año, tan distante de aquel 2001? Creo que pasó Néstor Kirchner. Y sigue Cristina Fernández, nada menos. Y podríamos describir durante horas cuáles fueron esas acciones y decisiones para llegar hasta donde estamos.
En particular, yo querría detenerme en Néstor Carlos Kirchner como presidente militante. Tal vez me identifico porque hizo falta que ante tanta apatía, descreimiento y frustraciones llegara alguien que no prometiera, que no dijera "voy a ...", sino que lo desmostrara con el cuerpo si hacía falta. Y vaya si lo demostró. Desde el mismo momento de su asunción, y en la Plaza de Mayo, y eso fue creciendo. Creo que casi todos los militantes tienen una anédocta: que alguien lo vio, lo abrazó, le mandó una carta y fue correspondido... y así podemos estar todo el día. Se dio lo más importante en política: poder creer en algo, en ese presidente militante, "inesperado" al decir de Galasso. Y cuando vinieron los momentos difíciles, y cuando todos creían que preparaban las valijas para volver al sur, fueron por más. Y la militancia cada vez se iba consolidando con más confianza. Cómo no íbamos a poner el pecho si él y ella eran eso que esperábamos desde la misma muerte de Perón. Nosotros, los desahuciados, los que ya no podíamos creer en nada, los militantes todoterreno, empezamos a ver que esto no era joda. Y como si fuera poco, la purretada iba asomando y con fuerza.
Como decíamos, Néstor puso el cuerpo en todo y también su vida en un sentido. Y ahí se nos fue un 27 de octubre tan triste. Aunque también ahí apareció con tanta fuerza todo lo que había sembrando. Y sobre todo la emergencia juvenil con su impronta militante, y vimos miles de pibes y pibas llorar y prometer y darse fuerza para lo que viniera. Y para no dejar sola a la compañera, otra presidente militante, Cristina, y vaya si nos sentimos contenidos por ella.
En esos momentos de tristeza por extrañar al Néstor militante sin igual, miro para atrás, observo todo lo que hicimos con Cristina al frente y con miles de militantes escribiendo y haciendo el futuro, y entonces digo "gracias Flaco".